TIBET

Desde que perdiera su soberanía en 1950 con la invasión china, este remoto país ocupado va cambiando y modernizándose a marchas forzadas. Con el auge del budismo como nueva moda en occidente y la masiva afluencia de visitantes, Tibet se ha convertido para el gobierno chino en la gallina de los huevos de oro. Como solían comentar los viajeros, "te cobran por darte los buenos días y hay que pedir permiso gubernamental hasta para ir a mear ". Mucha gente viaja a Tibet buscando el último reducto de espiritualidad en la tierra y eso hace tiempo que se perdió. No obstante, los tibetanos aún conservan sus viejas costumbres y tradiciones. Es impresionante ver a los peregrinos por el Barkhor realizando las tres oraciones y lanzándose al suelo, así como los rezos en la puerta del templo Jokhan . El budismo para ellos no sólo es una religión, más bien se trata de un modo de vida; son muy devotos y fervientes cumplidores de su doctrina en todos los aspectos. Nos quedamos sorprendidísimos del parecido que tienen los tibetanos y los indígenas andinos, tanto sus rasgos faciales como sus coloridos ropajes, a veces hacían parecer que estábamos en Cusco y no en Lhasa. Tibet hoy en dia sigue sufriendo el férreo control del gobierno chino en todas y cada una de las cuestiones. Por ejemplo, para poder entrar en la región autónoma debemos sacar un permiso especial, el cual a día de hoy sólo es valido para la capital y sus alrededores. Si vuestra intención es visitar algún punto del resto de la región, debéis solicitar una vez en Lhasa otro permiso y volver a pagar. Para llegar a Tibet fuimos en avión, los billetes nos los gestionaron en el hostel de Chengdu y pagamos 1630 yuanes/persona por el billete + 450 yuanes/persona por el permiso (incluía la primera noche en el hostal de Lhasa) . Cuando llegamos nos enteramos que el permiso en realidad cuesta 100 yuanes y que el resto es la comisión que te cobran; es un robo pero aun así fue lo más barato que encontramos en todo Chengdu. El trayecto en avión fue alucinante, poder sobrevolar las míticas montañas tibetanas nos proporcionaron vistas como éstas:


LHASA:

Capital de Tibet y ciudad santa del budismo, poco a poco va cediendo a regañadientes a la transformación en una ciudad china más, foto aquí. De no ser por el Barkhor ( con el Templo Jokhan) y sus barrios adyacentes, además claro está del palacio Potala, la ciudad no se diferenciaría de cualquier otra. Aun así, es increíble el poder hipnotizante que tienen tanto para lugareños como para los foráneos, esos magnificos lugares santos. Nos alojamos en el Aku Tonpa Family guest house y pagamos 40 yuanes cada uno por cama en habitación compartida. Este era el hostel incluído en la primera noche del permiso de entrada a Tibet que nos gestionaron. El resto de los días decidimos quedarnos allí aunque no fuera muy de nuestro gusto, ya que los demás hostales eran carísimos ( como todo en Tibet ) o más cutres que éste. En él conocimos a un viajero italiano afincado en Amsterdam llamado Giulio ( gigi ) ; fue uno de los más auténticos y enrollados que nos encontramos en todo el viaje, tuvimos animadas charlas mientras tomábamos cervezas en el porche del hostal. Para comer os recomendamos el Restaurante Cafe Ganglamedo dir.nº 127 Beijing East Road, Lhasa. Y para tomaros algo sin duda el bar Makye Ame, os dará una vista privilegiada del Barkhor desde su terraza superior. dir. Southeast corner of Barkhor street, Lhasa, foto aquí. Pasear por la ciudad os proporcionara unas estampas inolvidables; lugareños con sus ropajes tradicionales, cientos de monjes budistas, los peregrinos, el inconfundible olorcillo a mantequilla de yack y un largo etcétera. Seguro que nos os dará tiempo a aburriros.

Instituto budista de Lhasa: Lo encontramos por casualidad mientras dábamos una vuelta en las cercanías del Templo Ramoche, es muy vistoso y autentico. Fue una pena que estuviera vació y no hubiera nadie; será digno de ver en pleno apogeo y lleno de monjes novicios practicando sus oraciones.

Templo Ramoche: Situado a la altura del Templo Jokhan pero al otro lado de la calle Beijing donglu, está este pequeño pero vistoso templo lleno de actividad. Se trata del templo más importante después del Jokhan y fue construido por Songtsen Gampo, primer emperador de Tibet. Tuvimos la oportunidad de visitarlo y ver a los monjes en sus labores cotidianas.
Barkhor: Se trata de un circuito de peregrinaje que discurre en sentido de las agujas del reloj al rededor del Templo Jokhan; éste, está situado en el centro de la parte vieja de Lhasa. Todo el barkhor como sus barrios colindantes son un gigantesco mercadillo con cantidad de puestos de cualquier tipo. Con banderas de oración en sus tejados, tanto las casitas del circuito así como los barrios que los rodean son antiguos y de estilo tibetano . En ellos es impresionante ver a los peregrinos dándole vueltas y vueltas a esos "cilindros" de oración mientras siguen su marcha o lanzándose al suelo después de realizar las tres oraciones. En algunos momentos parece transportarte a la conocida película de Jean-Jacques Annaud Siete años en el tibet. La visita al Barkhor indudablemente es imprescindible.

Templo Jokhan: Punto de referencia y lugar más sagrado de todo Tibet, es la localización de culto por excelencia de los budistas tibetanos. Tal y como antes hemos comentado, está situado justo en el centro del Barkhor y en su interior alberga los tesoros más antiguos y preciados en lo que a su arte y cultura se refiere. Delante de la puerta podemos ver a una multitud de peregrinos mientras realizan sus oraciones y monjes que recitan los mantras; es el punto neurálgico donde se congregan los fieles . Según nos dijeron a partir de las 5:00 de la tarde la entrada es gratuita.

Palacio Potala: Antigua residencia del Dalai Lama y sede del gobierno tibetano antes de la ocupación china, es el mayor reclamo de toda la ciudad. Este inmenso palacio declarado por la UNESCO patrimonio de la humanidad, es impresionante y deja atónito a todos lo que lo contemplan por primera vez. Por desgracia para visitar su interior el gobierno chino tiene montado un sistema realmente desastroso; únicamente permiten la visita de 300 personas al día por lo que hay que reservar hora la víspera. Después de que varios viajeros nos advirtieran del incomprensible funcionamiento para adquirir las entradas, emprendimos a regañadientes la ardua tarea. La víspera a la visita fuimos al Potala hacia las 6:00 de la mañana y ya había unas 200 personas en la cola; no sabíamos si podríamos entrar ya que cada persona puede sacar más de una entrada, así pues tuvimos que cruzar los dedos y esperar. Tras cinco horas de cola y una animada charla con unos suizos que teníamos delante nuestro, llegamos a la taquilla. Se apuntaron los números de pasaporte ( hay que llevarlo ) y nos dieron hora para el día siguiente a las 14:30. Se paga el día de la visita en el mismo palacio y cuesta 100 yuanes/persona, lamentablemente no había descuento estudiantil. Unas 15 personas que estaban detrás nuestro consiguieron llegar a la taquilla pero el resto se tuvieron que marchar y esperar otro día más. El palacio por dentro nos defraudó amargamente, y es que al no haber ninguna comunidad de monjes habitándolo, carece de cualquier signo de vida cotidiana al contrario que en lugares como Drepung etcétera. A nuestro juicio la visita interior es bastante prescindible visto el precio de entrada, su desastrosos sistema de reserva y su insipido interior. No está permitido sacar ninguna foto dentro del recinto ni en las estancias.

Monasterio de Drepung: Este enorme y auténtico monasterio está situado a 7 km de Lhasa y es el mayor y más importante complejo de este tipo. En él podremos contemplar la vida cotidiana de los monjes así como sus extraordinarias salas de oración o debate. Pagamos 60 yuanes por la entrada y para llegar a él lo más sencillo es coger el autobús de linea nº 302 que cuesta 2 yuanes/persona. Este bus te deja en la parte inferior del monasterio al cual podremos subir andando unos 20 minutos. En el bus de línea conocimos a un simpático monje que hablaba muy bien inglés; para cuando llegamos a la puerta del monasterio ya habíamos congeniado con él perfectamente. A partir de entonces el monje Sherab Gyatso además de nuestro improvisado guía se convirtió en un buen amigo. En el interior del monasterio tuvimos la oportunidad de ver monjes recitando mantras, sus estancias etc. incluso llegamos a ver la cocina y la lavandería, fotos aquí, aquí, aquí y aquí. La visita merece mucho la pena y para nosotros fue muy especial, sobre todo gracias a nuestro nuevo amigo.

El monje Sherab Gyatso: Cuando tan solo contaba con siete años de edad tuvo que marcharse a la India debido a la situación política que vivía el país, desde entonces no había vuelto a Tibet. Después de estar al cargo de un puesto de responsabilidad en la colonia tibetana de Mundgod (India), volvía con su familia para visitar el que fuera su monasterio. Fue muy atento con nosotros y pudimos gozar de un guía de excepción totalmente versado en la materia. Nos fue explicando en todo momento el significado de cada cosa y de las diferentes estancias; con él pudimos visitar a demás de lo habitual, la cocina o la lavandería del monasterio . Una vez finalizada la visita nos invitó a dar una vuelta esa misma tarde por el Barkhor a lo que accedimos gustosamente. Cuando finalizamos la ronda por el circuito de peregrinaje nos llevó a casa de unos amigos suyos a tomar el típico té con mantequilla de yack. Fue toda una experiencia estar con él y su familia y probablemente este sea el mejor recuerdo que nos llevamos de todo el viaje, por todo ello siempre estaremos profundamente agradecidos a nuestro nuevo amigo. Thoo jaychay Sherab (muchas gracias Sherab). Después de intercambiar las direcciones nos despedimos esperando volver a vernos en un futuro.


.-* Además de las visitas realizadas teníamos intención de hacer el tour al campo base del Everest ; excursión que incluía la visita a las ciudades de Gyantse y Shigatse. Éste tour no pudimos realizarlo debido otra vez a la nefasta organización existente. El funcionamiento es el siguiente: Para poder salir de Lhasa y sus alrededores, es necesario disponer de otro permiso gubernamental que hay que solicitar en alguna agencia local. Tardan un día laborable en tramitarlo y además de esto debes reunir un grupo de 4 personas para realizar el tour; de lo contrario es carísimo. Las agencias no se preocupan en reunir los grupos, por lo tanto los viajeros van dejando notas en los hostales etcétera buscando gente para completar los mismos. A todo esto había que sumarle el hecho de que llegamos a Lhasa un viernes, por lo que no se podía solicitar el permiso hasta el lunes, así que como muy pronto saldríamos de excursión el martes. El tour era de cinco días y no estábamos dispuestos a perder nueve o diez días en Tibet por muchas ganas que tuviéramos de hacer el tour. Por lo tanto no lo hicimos, toda una lástima. Si tenéis tiempo podéis ir al monasterio de Ganden, el amigo gigi nos enseñó las fotos y está de cine. Además no es necesario el segundo permiso ya que está considerado como "alrededores de Lhasa".

7 comentarios:

Gregorio Mallo dijo...

Magnifico diario de aventuras que teneis aqui... y magnifica la forma de trasladarnoslas a los que pasamos por aqui.

Muchas gracias por toda la informacion y felicidades por el blog.

Un saludo.


PD:Me pongo en contacto por mail para haceros unas consultillas del Tibet si no os molesta.

Aitor eta Oihana dijo...

Gracias Gregorio por tu visita y comentarios. Ya te mande el mail con las respuestas a tus dudas. Tambien he de felicitarte por tu web de fotografia que es altamente recomendable, aqui dejo el enlace para quien quiera visitarla

www.gregoriomallo.com

Un saludo y suerte con el viaje

Anónimo dijo...

cuantos dias estuvieron en lhasa??

Aitor eta Oihana dijo...

gracias anónimo por la visita y el comentario, fueron 4 días. Suerte con el viaje.

Anónimo dijo...

Felicidades por la web, mi sueño es poder recorrer el mundo y el tibet es uno de los lugares por los que me gustaría partir. Gracias por compartir tus vivencias con nosotros. Saludos !

Anónimo dijo...

Gracias por compartir tu hermoso viaje con nosotros, espero prontamente poder ir. Saludos y felicidades !

Aitor eta Oihana dijo...

Gracias anónimos por vuestras visitas y comentarios, nos alegra comprobar que os gusta el blog. Si necesitáis mas información ya sabéis donde estamos. Un saludo, Agur

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