BEIJING Y LA GRAN MURALLA

BEIJING:

Capital del país y ciudad en constante transformación. Está prácticamente todo en obras y están derribando a marchas forzadas viejas casas y edificios para hacer grandes y modernos rascacielos. Aunque siguen conservándose algunos viejos Hutong-s ( antiguos barrios tradicionales ) , la ciudad carece del encanto que tienen las ciudades antiguas de China; no obstante es indudable que Beijing cuenta con unos monumentos y complejos arquitectónicos sin igual.
Desde el primer día nos sorprendió mucho la gente de Beijing, nos miraban con curiosidad y se acercaban a nosotros para sacarse fotos y practicar su inglés. Nosotros ingenuamente pensábamos que al ser la capital estarían más habituados a ver gente foránea, pues no es así. La capital china es inmensa y todo está abarrotado; allá a donde vayas hay una multitud y en ocasiones puede resultar una tarea tediosa desplazarte de un sitio a otro. Lamentablemente no vimos el cielo ningún día debido a la contaminación, la puñetera neblina nos fastidió alguna de las típicas vistas de lejos y las correspondientes fotos perdieron su encanto. Durante toda nuestra estancia en Beijing el calor fue abrasador, por suerte en cualquier esquina podías encontrar gente vendiendo botellines de agua fría o congelada por 2 yuanes, todo un lujo. Por cierto, si aguantáis un par de minutos con el botellín vacío en la mano una vez bebida el agua, se os acercará algún indigente para pedírosla cortésmente ; se ganan un dinero vendiéndolas para reciclar y no os costará mucho esfuerzo estar con la botella vacía haciéndole el favor al pobre hombre. Por lo demás la ciudad es como nos la imaginábamos, con miles de bicicletas por las calles, lugareños practicando gimnasia o artes marciales en los parques y un largo etcétera.
Nos alojamos en el Beijing Feiying International Youth Hostel dir. Behind of No. 10 Building Xuanwumen West street, Xuanwu District Beijing. mapa aquí. El sitio no estaba mal pero la limpieza y el servicio dejaban mucho que desear; pagamos 30yuanes/persona por cama en habitación compartida, foto aquí. El ambiente entre los viajeros fue bastante bueno y tuvimos largas charlas en la salita del hostel degustando las baratísimas cervezas locales. Coincidimos allí con Alen Silva, un fotógrafo de Durango que estaba intentando que le publicaran en China un libro de fotografías suyas sacadas en plena guerra de Afganistán; el libro ya lo tiene publicado aquí por si os puede interesar. Conocimos también a dos chicas catalanas y a David, un viajero alemán muy simpático y enrollado.Para moverse por la ciudad lo mejor es en metro, cuesta 3 yuanes y está perfectamente explicado con los nombres de los sitios en inglés, plano aquí. Los taxis son más baratos que los típicos rickshaws así que estad atentos; la bajada de bandera cuesta 10 yuanes y a partir del tercer km se pagan 2 yuanes más por cada km que hagamos. Muy importante que os pongan siempre el taxímetro, evitaréis así malentendidos y sablazos indiscriminados; aun así normalmente en la mayoría de trayectos no pagas más de 15 ó 20 yuanes.
Tened en cuenta que en muchos mapas como en la mayoría de planos no salen todas las calles, únicamente vienen reflejadas las principales avenidas. Por ejemplo, en el mapa adjuntado del hostal, entre cada una de las calles reflejadas había otras seis, ocho o diez; estad atentos ya que las distancias son bastante mayores de lo que en un principio parecen. Para comer hay cantidad de restaurantes y chiringuitos, nosotros fuimos a comer el famosos pato a la pekinesa a un restaurante recomendado en la Lonely Planet y aunque la comida estaba deliciosa, las raciones eran poco generosas y muy caras. En los sucesivos días buscando-buscando encontramos una calle llena de restaurantes donde se comía de lujo por cuatro duros; está muy cerca del Templo de los Lamas y llegaréis fácilmente, plano aquí. En el siguiente restaurante ración de pato a la pekinesa para dos personas y de sobra, 54 yuanes/total. Nombre del restaurante en chino aquí.

Hay cantidad de cosas que visitar en la ciudad pero como el tiempo era limitado, nos decantamos por las más habituales como es normal.


Templo del cielo: Declarado por la UNESCO patrimonio de la humanidad, este espectacular conjunto de templos es todo un símbolo de Beijing. En él, con un triple tejado y sobre tres terrazas de mármol se alza imponente ante el visitante el salón de la oración y la buena cosecha, el edificio más conocido . El área que abarca todo el complejo es bastante extensa con diferentes edificios y un bonito parque; no obstante, no os llevará demasiado tiempo visitarlo al completo. La entrada a todo el recinto cuesta 35 yuanes/persona y la mejor forma de llegar es en taxi o caminando desde la estación Quianmen de metro, todo un paseo.

Parque Beihai: Magnífico parque situado a pocos minutos de la puerta trasera de la ciudad prohibida a mano izquierda, cuenta con un enorme lago y preciosos edificios; en él, lo que más destaca por encima de todo es su enorme dagoba blanca de 36 metros. Es posible subir hasta su base, desde donde podremos admirar una vista privilegiada de la ciudad prohibida y del parque Jingshan .La entrada al parque cuesta 20yuanes/persona y en un par de horas se ve perfectamente.

Plaza de Tiananmen: Mundialmente famosa por las protestas estudiantiles de 1989, es el corazón de Beijing. En él se encuentran los edificios gubernamentales más importantes y el mausoleo de Mao Zedong. Además de éstos , tenemos la oportunidad de disfrutar con la vista de dos torres pertenecientes a las antiguas murallas de la ciudad; la torre de la flecha Jianlou y la torre situada sobre la puerta de Zhengyangmen. Según dicen, Tiananmen es la mayor plaza del mundo y la verdad es que impresiona al verla, es enorme y está llena de gente. Toda la plaza es un monumento en sí, en ella además podremos encontrar los típicos vendedores de recuerdos con el famoso libro rojo de Mao etcétera. Para llegar es muy fácil, tiene varias paradas de metro que dan a la misma plaza. De noche es una gozada pasear por ella tomándote un helado, está llena de largas cometas y totalmente iluminada.

Ciudad Prohibida: Residencia principal durante 500 años del los diferentes emperadores chinos y de su corte, estaba vedada al resto del pueblo. Más de un incauto perdió la vida en su día intentando acceder a este tesoro arquitectónico sin igual. Es impresionante la superficie que abarca y sus detallados edificios; en ellos cualquier viga, marco de ventana o esquina está minuciosamente decorada. Realmente destacables los edificios que se levantan sobre las terrazas de mármol, toda una pena que el principal ( sala de la armonía suprema ) estuviera en proceso de restauración y por lo tanto cerrado al público. Destacables también los museos que hay en los edificios laterales, en los que podremos admirar antiguos ropajes, armas etcétera, además de refrescarnos ya que cuentan con aire acondicionado. Lo habitual es acceder a la Ciudad Prohibida desde la famosa puerta de la paz celestial ( la del retrato de Mao), pero si nos dirigimos directamente a la puerta del valor militar divino en el norte y accedemos desde ella comprando allí las entradas, nos evitaremos las colas que sufriríamos en la entrada de la puerta principal. Para las vistas panorámicas desde arriba, podréis obtenerlas desde el parque Beihai como anteriormente comentamos; aunque las más completas y populares se dan desde el parque Jingshan situado justo detrás de la puerta del valor militar divino.Los tikets para la ciudad prohibida cuestan 60 yuanes/persona y existe la posibilidad de solicitar bajo pago una audio guía. En una mañana se visita de sobra.
Palacio de verano: Huyendo del abrasador calor de la ciudad prohibida, el emperador solía utilizarlo durante los meses veraniegos. Este inmenso complejo palaciego cuenta con un lago y diferentes islotes además de su imponente colina de la longevidad, donde están enclavados los mejores edificios . Para llegar al parque la mejor opción es acercarse en metro con la línea 13 ( a la que llegaremos a través de la línea uno y dos) hasta la parada de Wudaokou, una vez allí taxi hasta el palacio (unos 22 yuanes). La entrada completa para todos los edificios cuesta 60 yuanes/persona y además de la visita completa al recinto, os dará la posibilidad de contemplar un espectáculo de variedades que se representa en el escenario del teatro cada hora en punto de 9:00 a 16:30. La representación dura 30 minutos y es muy variada; cuenta con músicos, acróbatas etcétera, mereciendo mucho la pena. Para volver al metro utilizamos un bus de línea.

Templo de los lamas: No teníamos intención de visitarlo pero ya que nos sobraba algo de tiempo decidimos hacerlo; realmente fue un gran acierto ya que nos sorprendió gratamente la visita. Es el templo budista-tibetano más importante fuera de Tibet. Todo el recinto es extraordinariamente bonito y lleno de detalles; además cuenta en su último pabellón con una estatua de buda que mide unos veintiseis metros, observarla desde su base es sobrecogedor. No pudimos sacar ninguna fotografía de los budas ya que no estaba permitido, y aunque podía hacerse a escondidas preferimos no hacerlo, era lamentable ver a los pobres monjes detrás de los turistas llamándoles la atención por no respetar la prohibición. Es increíble el olor a incienso en todas las calles adyacentes al templo, los fieles suelen quemarlo en señal de ofrenda y dejan todo el barrio con un olor especial. Para llegar es facilísimo ya que la línea 2 de metro cuenta con su propia parada, la entrada cuesta 30 yuanes/persona y merece mucho la pena.

-* además de todo lo comentado, fuimos al mercado de la seda y visitamos varios hutong-s. En el mercado un auténtico agobio pero queríamos hacer las típicas compras así que había que pasar por el aro y a regatear. Comentaros que compramos una tarjeta de memoria y claro está, antes de pagar pedimos amablemente que nos la dejaran probar a lo que accedieron gustosamente. Mira por donde resulta que al encender la cámara: Tarjeta errónea , probamos otra y lo mismo, finalmente fueron cinco las que probamos con idéntico resultado hasta que nos trajeron una buena desde otro puesto, así que ¡estad al loro!. Los hutong-s nos defraudaron amargamente, pensábamos que podríamos ver el Beijing más auténtico y tradicional y no fue así. Lo poco que queda de ellos está totalmente destartalado y en unas condiciones más que lamentables. Es toda una pena, ya que si las casas estuvieran un poco más cuidadas y sus calles saneadas, serían un reclamo en toda regla. También visitamos las antiguas murallas de la ciudad pertenecientes al periodo Ming, están bien pero sin más.



LA GRAN MURALLA CHINA:

Declarada recientemente nueva maravilla del mundo, esta extraordinaria mega construcción es sin duda el mayor y bien merecido reclamo de toda China. Construida inútilmente para protegerse de los nómadas Mongoles y Manchúes, cuenta con más de seis mil kilómetros de longitud, medida que se alcanzó al unificar los diversos sectores durante las diferentes dinastías. La mayoría de los turistas, tanto chinos como occidentales, visitan el sector de Badaling; es el más conocido y cercano a Beijing. Nosotros huyendo de las masificaciones de turistas decidimos visitar la muralla de una forma diferente. Hicimos un trekking entre el sector de Jinshanling y el de Simatai ; este tramo está muy poco frecuentado y normalmente lo suelen hacer jóvenes viajeros occidentales. Los dos sectores están medianamente restaurados pero los 10 km de muralla que los separa están en semi ruina, lo cual hace la caminata muy auténtica.
La caminata no es muy exigente pero el sofocante calor hará que sea más duro de lo que debería. Durante todo el trayecto veremos en los torreones a señoras vendiendo botellines de agua congelada a 4 ó 5 yuanes, son más caros de lo habitual pero las circunstancias lo merecen . Esta excursión la contratamos en el mismo hostel de Beijing y pagamos 150 yuanes/persona por el traslado, guía y un almuerzo al finalizar la caminata. Una vez allí tuvimos que pagar la entrada a Jinshaling y Simatai y el paso del puente, 40+50+5 respectivamente; un total total 95 yuanes más por persona. Durante la marcha cada uno va por su cuenta, parando a descansar cuando quiere y sin prisas ni agobios. Fue una experiencia inolvidable, las vistas son impresionantes. Fue una pena que la puñetera bruma no nos dejara ver cómo la muralla se perdía en el horizonte, pero aun así mereció mucho la pena toda la visita.
Una vez finalizada la caminata, existe la posibilidad de bajar hasta el restaurante donde nos espera el bus andando unos 30 minutos más, de lo contrario podemos utilizar una tirolina que tienen montada allí mismo. La bajada en tirolina es alucinante y mucho más light de lo que parece a primera vista, animaos, ya veréis como no os arrepentís; precio por persona 35 yuanes, es totalmente seguro y no hay problema. La excursión es de día entero, normalmente te recogen en el hostel a las 6:00 de la mañana y se regresa a última hora de la tarde. La vuelta hasta Beijing se hace eterna, acordaos de llevar algo para comer ya que durante la caminata sólo podréis comprar agua.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

¿cuántos días estuvistéis en Beijing?

Aitor eta Oihana dijo...

wenas...

En Beijing estuvimos 4 dias completos y tres noches. Agur

silarem dijo...

Hola!
Estoy considerando hacer la caminata de Jinshanling a Simatai en dos semanas (Nov 23) pero ademas de el clima me preocupa la dificultad y cuan desolado este en esta epoca de el año, considerando que estare viajando sola. Tienes alguna recomendacion? Tambien he estado considerando Mutianyu pero no se si en este tramo se puede recorrer una buena porcion de la muralla. Cualquier informacion que puedas proveerme sera apreciada! zilarem@gmail.com

Aitor eta Oihana dijo...

hola Silarem

Gracias por tu visita y comentario, tu duda fue contestada por mail, un saludo

Antananarivo dijo...

Hola Aitor - recibe un coridal saludo desde Australia - Excelente todas sus fotos del viaje a Pekín. Quería preguntarles. Voy a visitar Pekín por 5 días y uno de esos días me gustaría ir a la Gran Muralla.
El tema es que voy a estar con mi hijo de 2 años y medio. Sé que de Jinshanling a Simatai el camino puede llegar a ser no sólo empinado sino también escabroso. Ahora bien, sé que hay un teleférico y mi pregunta es si este te lleva desde Jinshanling a Simatai o es sólo para evitar caminar una pequeña parte? En todo lo que he leído no me queda claro si el teleferico es de un punto a otro. Crees que estará bien que vaya con mi hijo a esta zona o recomendarías mejor Mutianyu?
Gracias de antemano y saludos desde Sídney.
JJ

Aitor eta Oihana dijo...

Hola JJ,
Gracias por tu visita y comentario añadido, ahí van las respuestas a tus dudas:

El teleférico discurre desde el parking donde te deja el bus hasta la entrada de Jinshaling. De tal manera te ahorras una pequeña subida de media hora hasta la entrada a la muralla nada más . Nosotros lo realizamos con la intención de sacar algunas fotos aéreas de la misma y no quedaron muy bien por la niebla que había. El tramo desde Jinshaling hasta Simatai se acomete a pie. Sobre la posibilidad de ir con el crió tu deberás de decidirlo, son diez Kilómetros de marcha y en las fotos ya ves lo que hay, sobre Mutianyu poco puedo decirte ya que no lo conozco. Si tienes mas dudas ya sabes donde encontrarnos, un saludo y suerte con el viaje, agur

zocco dijo...

hola ......qtal , me llamo jose me voy de vacaciones a china y me gustaria ir al hostel que estuviteis vosotros , si no te sabe mal me podrias decir la direccion exacta , es que tengo un mapa de beijing y no encuentro la calle , otra cosita habitaciones individuales tenian o solo eran compartidas?¿?¿?¿


GRACIAS

Aitor eta Oihana dijo...

hola zocco,

gracias por la visita, la respuesta a tu pregunta la podrás encontrar aquí mismo en la sección de beijing. Por favor leeros bien el blog antes de preguntar, si tienes alguna duda que no venga reflejada en el blog, ya sabes donde estamos. Un saludo y suerte con el viaje. Agur

Visitante nº ------------------------Visitantes online